Azcapotzalco: la violencia no cesa y los sicarios ejecutan a plena luz
Noel F. Alvarado
En Azcapotzalco no hay margen para el discurso: hay muertos; hay ejecuciones a tiros, cuerpos tendidos en calles populares y colonias convertidas en territorios de cacería donde células del crimen organizado se disputan cada metro a sangre y fuego. En Azcapotzalco, los sicarios operan a toda hora, donde la prevención del delito pareciera que no existe.
Las últimas masacres fueron en contra de tres hermanos, a quienes fueron privados de la vida a plomazos por sicarios por su presunta relación con la venta de drogas.
Otra de las últimas masacres ocurrió en la Colonia Nueva Santa María, ahí, en Azcapotzalco, gobernado por, Nancy Marlene Núñez Reséndiz. En una vivienda cuatro integrantes de una familia –tres mujeres y un hombre- fueron privados de la vida a puñaladas.
Entre enero, marzo y abril, de 2026, se han registrado 21 homicidios dolosos en la alcaldía Azcapotzalco, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Del total, 15 fueron cometidos con arma de fuego y cuatro con arma blanca, lo que marca un aumento en comparación con el mismo periodo de 2025
Pero la violencia no cesa y las disputa por la plaza entre integrantes de células del crimen organizado se mantiene y no dan tregua, pese a las acciones operativas y labores de inteligencia de los gabinetes de seguridad de los gobiernos federal y de la Ciudad de México.
Mientras la autoridad presume cifras a la baja, la realidad golpea distinto: 33 homicidios dolosos en 2025 y una estela de violencia que no desaparece, solo se fragmenta, se oculta… pero sigue matando.
Lejos de ser hechos aislados, los homicidios han mantenido una constante a lo largo del año. Un cruce de datos oficiales y seguimiento hemerográfico permite trazar el comportamiento: Enero: 2 homicidios; Febrero: 3 homicidios; Marzo: 4 homicidios; Abril: 3 homicidios; Mayo: 5 homicidios; Junio: 4 homicidios; Julio: 3 homicidios; Agosto: 3 homicidios; Septiembre: 2 homicidios; Octubre: 2 homicidios; Noviembre: 1 homicidio; Diciembre: 1 homicidio
Una violencia dosificada, pero constante. Disparos que no saturan estadísticas… pero sí mantienen el control territorial.
Detrás de la violencia en Azcapotzalco operan células ligadas a La Unión Tepito, una de las organizaciones criminales más activas en la Ciudad de México.
Entre los principales operadores y líderes identificados se encuentran: Eduardo Ramírez Tiburcio, “El Chori”, señalado como uno de los principales líderes; Sergio Iván “N”, “El M24” o “El Monstruo”, operador de célula violenta; “El Manzanas” y “El Elvis”, mandos que han tomado control tras detenciones.
Su principal enemigo: la Anti-Unión Tepito, grupo rival surgido de una ruptura interna y que mantiene una disputa abierta por el control criminal. La disputa entre estos grupos no es menor. Se pelean el control de: Narcomenudeo; Extorsión y cobro de piso; Tianguis y comercio informal
Cada ejecución responde, en muchos casos, a ajustes de cuentas, traiciones o control de plazas, por lo que en Azcapotzalco existen varias colonias bajo fuego.
La violencia se concentra en zonas específicas donde el crimen ha echado raíces: El Rosario, Prohogar; Industrial Vallejo; San Pedro Xalpa; Nextengo; La Raza. Ahí, el patrón se repite: ataques directos, sicarios en motocicleta y víctimas con presuntos vínculos al narcomenudeo o actividades ilícitas.
Cifras que no cuentan toda la historia, aunque el gobierno de la Ciudad de México presume reducción en delitos de alto impacto, la realidad en campo es distinta.
Los homicidios no desaparecieron: se volvieron más selectivos, más rápidos y, en muchos casos, menos visibles para las estadísticas oficiales.
En Azcapotzalco no hay paz ni control criminal. No hay tranquilidad, hay territorios repartidos entre grupos que siguen operando, porque mientras los números bajan en el papel, en las calles la violencia sigue cobrando vidas… en silencio y a balazos.
Ello, muestra que el programa de prevención del delito de la Alcaldesa en Azcapotzalco, Nancy Marlene Núñez Reséndiz, no ha funcionado, por lo que los habitantes de esa demarcación viven con miedo.
Noel F. Alvarado
En Azcapotzalco no hay margen para el discurso: hay muertos; hay ejecuciones a tiros, cuerpos tendidos en calles populares y colonias convertidas en territorios de cacería donde células del crimen organizado se disputan cada metro a sangre y fuego. En Azcapotzalco, los sicarios operan a toda hora, donde la prevención del delito pareciera que no existe.
Las últimas masacres fueron en contra de tres hermanos, a quienes fueron privados de la vida a plomazos por sicarios por su presunta relación con la venta de drogas.
Otra de las últimas masacres ocurrió en la Colonia Nueva Santa María, ahí, en Azcapotzalco, gobernado por, Nancy Marlene Núñez Reséndiz. En una vivienda cuatro integrantes de una familia –tres mujeres y un hombre- fueron privados de la vida a puñaladas.
Entre enero, marzo y abril, de 2026, se han registrado 21 homicidios dolosos en la alcaldía Azcapotzalco, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Del total, 15 fueron cometidos con arma de fuego y cuatro con arma blanca, lo que marca un aumento en comparación con el mismo periodo de 2025
Pero la violencia no cesa y las disputa por la plaza entre integrantes de células del crimen organizado se mantiene y no dan tregua, pese a las acciones operativas y labores de inteligencia de los gabinetes de seguridad de los gobiernos federal y de la Ciudad de México.
Mientras la autoridad presume cifras a la baja, la realidad golpea distinto: 33 homicidios dolosos en 2025 y una estela de violencia que no desaparece, solo se fragmenta, se oculta… pero sigue matando.
Lejos de ser hechos aislados, los homicidios han mantenido una constante a lo largo del año. Un cruce de datos oficiales y seguimiento hemerográfico permite trazar el comportamiento: Enero: 2 homicidios; Febrero: 3 homicidios; Marzo: 4 homicidios; Abril: 3 homicidios; Mayo: 5 homicidios; Junio: 4 homicidios; Julio: 3 homicidios; Agosto: 3 homicidios; Septiembre: 2 homicidios; Octubre: 2 homicidios; Noviembre: 1 homicidio; Diciembre: 1 homicidio
Una violencia dosificada, pero constante. Disparos que no saturan estadísticas… pero sí mantienen el control territorial.
Detrás de la violencia en Azcapotzalco operan células ligadas a La Unión Tepito, una de las organizaciones criminales más activas en la Ciudad de México.
Entre los principales operadores y líderes identificados se encuentran: Eduardo Ramírez Tiburcio, “El Chori”, señalado como uno de los principales líderes; Sergio Iván “N”, “El M24” o “El Monstruo”, operador de célula violenta; “El Manzanas” y “El Elvis”, mandos que han tomado control tras detenciones.
Su principal enemigo: la Anti-Unión Tepito, grupo rival surgido de una ruptura interna y que mantiene una disputa abierta por el control criminal. La disputa entre estos grupos no es menor. Se pelean el control de: Narcomenudeo; Extorsión y cobro de piso; Tianguis y comercio informal
Cada ejecución responde, en muchos casos, a ajustes de cuentas, traiciones o control de plazas, por lo que en Azcapotzalco existen varias colonias bajo fuego.
La violencia se concentra en zonas específicas donde el crimen ha echado raíces: El Rosario, Prohogar; Industrial Vallejo; San Pedro Xalpa; Nextengo; La Raza. Ahí, el patrón se repite: ataques directos, sicarios en motocicleta y víctimas con presuntos vínculos al narcomenudeo o actividades ilícitas.
Cifras que no cuentan toda la historia, aunque el gobierno de la Ciudad de México presume reducción en delitos de alto impacto, la realidad en campo es distinta.
Los homicidios no desaparecieron: se volvieron más selectivos, más rápidos y, en muchos casos, menos visibles para las estadísticas oficiales.
En Azcapotzalco no hay paz ni control criminal. No hay tranquilidad, hay territorios repartidos entre grupos que siguen operando, porque mientras los números bajan en el papel, en las calles la violencia sigue cobrando vidas… en silencio y a balazos.
Ello, muestra que el programa de prevención del delito de la Alcaldesa en Azcapotzalco, Nancy Marlene Núñez Reséndiz, no ha funcionado, por lo que los habitantes de esa demarcación viven con miedo.
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